viernes 23 de mayo de 2008

Orgullo de tío

Mi tío Jorge, gran tipo, me escribe ajustando algunos detalles históricos y aportando una mirada complementaria al relato de mi abuelo. Es nuestra historia familiar, es cierto. Ojalá sirviera de inspiración para que muchos otros rastrearan y dejaran testimonio de la de sus ancestros.

VERO:

Para que esta hermosa página sea más verosimil, te aporto unos datos que le daran mayor precisión , sin obviamente modificar el concepto.Que es lo importante.
El abuelo no nacio en Minsk , sino que lo anotaron o registraron en Minsk que sería seguramente el lugar administrativo más importante de la región en ese momento.
Mi papá nació en un pueblo llamado Schmirlavitz gobernación de Minsk.
http://es.wikipedia.org/wiki/Minsk


Decis "......huyendo de la primer revolución rusa (1905)....": la comunidad Lituana/Rusa huía de los progrom, unos operativos de estado zarista referidos a la "limpieza étnica". Los mataban o los obligaban a cumplir con un servicio militar a los chicos entre ocho y doce años que duraba 31 años en lugares de 30ª G- bajo sero, en los montes Urales. Los llamados POGROM ("Disturbio"), surgieron en 1881 cuando fue asesinado el zar Alejandro II por grupos terroristas, siendo una de las implicadas de este magnicidio una mujer judía. Esto desató una oleada de matanzas brutales o pogromes. Es cuando correcel rumor de lo que irá a ocurrirles que se escapa Emma y el bebé., mi papá, tu abuelo. A esos chicos se los llamaba cantonistas y nunca más volvian a ver a su familia. Por esta razón puntual se escapa el papa del abuelo Jaime, con una colecta para pagar a las "mafias" rusas, que sacaban a los chicos y los llevaban 1º a Inglaterra y después a América. El pueblo tuvo que hacer una colecta vendiendo pollos, chanchos y otros animales de granja, y pagó para que se salvara. Sabían que no los verian más, pero también los sobrevivientes que vivirían y que tendrían descendientes que, como nosotros, contarían la historia , y también que podrían respirar libertad, má allá del sistema que les tocara, en donde fuese que les tocara vivir.
Emma, mujer de Jaime, mi abuelo, se escapó por otra via con Meer, nombre original de Mauricio Kohen, de sólo seis meses, con la promesa, la esperanza, de que se reencontraían en Buenos Aires, un lugar que también iaginaban como un pueblito perdido en el mapa, en el que caminando unas cuadras se cruzarían.
Casi seis meses se buscaron Emma y Jaime, y sin saber yo de qué manera, a los ocho meses de estar en Buenos Aires pudieron encontrarse y seguir la historia que ahora podemos narrar.
Por último decís......"con menos comodidades de las que hubiera sido justo"...no estoy de acuerdo. Tuvo el abuelo hasta su último respiro la contención, la atención y el afecto de todos, sin faltarle respuestas a sus miradas, a sus manos y a su alma.
Jorge

jueves 22 de mayo de 2008

Ejercer la alegría

Mi prima Lucrecia subió a You Tube un video casero de mi abuelo Mauricio, hace algún tiempo. El tenía al momento de esa grabación 88 años, cronológicos, muchos más que en el corazón, por lo que era mucho más joven de lo que su apariencia hubiera hecho suponer, porque esa era la edad que al él más le importaba.

Recordándolo hoy, como siempre, volví a admirar, como tantas veces, su jovialidad, su alegría, sus ganas de estar vivo, con todo lo que eso significa. Podría hablar horas de él, escribir un libro entero. Pero creo que este video resume parte del sentido de todo lo que pudiera decirse. Hay tanta maneras de enfrentar la vida como personas existen sobre la tierra. La que él había elegido no deja de sorprenderme. No es fácil ejercer la alegría.

Mi abuelo se la pasaba contando chistes, repartía caramelos a toda hora y a cualquiera que se cruzara en su camino. Amaba a Fé, su mujer, con locura a sus hijos y a sus nietos. Era un gran lector, un tipo sumamente inteligente, pero incapaz de jactarse por eso. Trabajador, hasta el último día. Viajero, curioso, muy discreto, leal, buen amigo, buen padre, para sus nietos, el mejor de los abuelos, el más sabio y el más dulce.

Me decía "muñeca", cuando nos encontrábamos para trenzarnos en abrazos interminables. Recuerdo su perfume, su elegancia --siempre impecable--, como de caballero inglés. Sus gorras. Su parsimonia para degustar una taza de té con tostadas. Se cuidaba en las comidas, se cuidaba del frío --podías verlo en febrero con un pullover escote en V de lana, como si fuera la cosa más natural del mundo--, porque amaba vivir y se sabía vulnerable. En ese sentido sí era temeroso.

Había nacido el 14 de julio de 1905, en una casa humilde de Rusia, en un pueblito desaparecido del mapa, en el estado de Minsk, y arribado a la Argentina, sin nada más que un apellido y un nombre cambiado, Meer, junto a Emma, su madre, huyendo de la primer revolución rusa (1905).

Se hizo bien de abajo, y se integró a la clase media argentina a fuerza de trabajo y perseverancia. Era orgulloso hincha de River, mi abuelo. Radical convencido --cuando ganó Alfonsín, en el 83, nos llevó a los nietos a festejar por la calle, con toda la pernafernalia roja y blanca puesta encima--.

Vivió hasta los 95 años, con menos comodidades de las que hubiera sido justo, y murió sin darse cuenta, como merecía, en su cama, al lado de la mujer que lo había acompañado más de medio siglo. También un día 14 (de febrero), como cerrando un círculo.

Mi abuelo, "Gran valor": http://www.youtube.com/watch?v=_4hGQnsrF18

jueves 15 de mayo de 2008

La delgada línea roja



Me tocó pasar buena parte de la semana dentro de la sala de terapia intensiva de una clínica, a raíz de un problema de salud de un familiar. Ahí adentro entra poco el sol. Los pasillos internos, los ascensores, el quirófano, esos laberínticos trayectos que uno recorre con preocupación, como un autómata, están iluminados por esos tubos fluorescentes que parecen bañarlo todo con una pátina de tristeza. Como si le ganaran por poco a la oscuridad. O serán el miedo, las ganas de salir, el temor a que la enfermedad le gane un casillero más a la vida de un momento para el otro, porque ahí adentro, saben, puede pasar cualquier cosa.

La línea entre la vida y la muerte puede volverse tan delgada que aterroriza sólo pensarlo, y más aterroriza verlo a través de los monitores que controlan los signos vitales de los pacientes. El ajetreo diurno y nocturno de médicos y enfermeras, a fuerza de rutina, parece ajeno a las batallas que los pacientes libran en cada una de las salas.

Es difícil, ahí, sentirse fuerte: el cuerpo se parece más a una máquina endeble que puede responder o no al avance de la ciencia, a las conjeturas de los especialistas que arriesgan tratamientos, al deseo o la voluntad de los familiares que a las 10:30 de la mañana y a las 17.30 de la tarde copan ansiosos la sala de espera hasta el preciso momento en que la doble puerta que separa el mundo de la sala de terapia se abre.

Ahí, las diferencias entre unos y otros se desdibujan, o importan muy poco. Todos se sienten hermanados por la preocupación y el deseo de que sus familiares mejoren. El enemigo común es la muerte y todos se sienten parte de un mismo ejército.

Salir de ahí, nuevamente al sol, al ruido de la calle, a la brisa que devuelve el sentido a los proyectos, el almanaque, el reloj, el calendario, es un golpe de jubilo comparable a pocas otras sensaciones. La vida está en las calles, en esa luz, en la posibilidad de decidir, de abrazar, de leer y escribir, de ver, de hacer o no, de moverse: La vida es poder volver a sentir el perfume de un jardín, de un parque, de un ser querido, de la propia casa, y jugar a que, desde la última vez que nos fuimos, no ha pasado casi nada.

lunes 12 de mayo de 2008

¿Quién dijo que una tarde no puede cambiar tu vida?


Este fin de semana tuve oportunidad de volver a ver una película de esas que uno quisiera llevarse a una isla desierta, de tener la opción de cargar solo con un puñado de cosas sabiendo que no va a volver: Antes del Atardecer (Before Sunset, 2004), esa pequeña obra maestra que hace cuatro años --nueve después del estreno de la primera parte, Antes del Amanecer-- protagonizaron la francesa Julie Delpy (Celine) y el estadounidense Ethan Hawke (Jesse).
Después de aquel encuentro original, casi una década antes, cuando se conocieron en Viena, y tras un frustrado encuentro acordado entonces al que ella no acudió por una circunstancia fortuita, Jesse y Celine vuelven a encontrarse en París para revivir una historia de amor como pocas ha mostrado el cine: inteligente, emotiva, realista y romántica a la vez.

Jesse es ahora un escritor famoso, y ella una militante ecologista. El está (para nada felizmente) casado y tiene un hijo de cuatro años, ella está en pareja: ninguno de los dos siente que ha tenido demasiada suerte en el amor.

La tarde en que se produce el reencuentro --él que presenta un libro suyo en la capital francesa la ve a ella a través del vidrio-- confirman, de algún modo, que la historia podría haber sido otra, que acaso han perdido, al perderse, la posibilidad de ser felices y que les resulta difícil, imposible a medida que transcurren los minutos de charla, disimular la atracción que sienten el uno por el otro.

Del mismo modo, ninguno de los dos es capaz de ocultar que la frustración de saber que se han perdido la posibilidad de compartir antes, les produce dolor.

Esta vez, tienen apenas 85 minutos para disfrutar en mutua compañía, el mismo tiempo que tiene el espectador --porque la peli fue filmada en tiempo real-- para rememotrar ese amor genuino en el que podría reflejarse cualquier otro que valiese la pena: ya saben, pinta tu aldea y serás universal.

El azar, como plantea esa otra obra maestra cinematográfica firmada por Woody Allen que lleva por título Match Point, les ha jugado una mala pasada: la abuela de ella ha muerto el preciso día en que debían reencontrarse seis meses despues del primer encuentro y eso ha torcido sus destinos en una dirección aparentemente "incorrecta", como reconoce él, ofuscado frente a una felicidad que parece perdida: "Es como si algo hubiese salido mal". La vida les dará esta segunda oportunidad en la que, otra vez, parece estar involucrado el azar. Si el destino de cada uno es único, o está determinado de antemano, queda en cada uno. Pero no esta mal replantearse el tema recorriendo junto a ellos las callecitas de París.
Rodada en apenas quince días, casi íntegramente en la capital francesa --las escenas incluyen hasta un paseo por el Sena como marco ideal--, "Antes del atardecer" es una pequeña obra maestra por su carga emotiva, por la inteligencia y la frescura de sus diálogos, por su erotismo contenido, por su dulzura --disculpen la insistencia-- y por su humor.
El final -que incluye un homenaje a Nina Simone- quedará, al igual que la notable química que se produce en esta pareja, en la historia grande del género romántico. Y en nuestros corazones. Eso sin duda.


Mirá:




"Antes del atardecer" ("Before Sunset", Estados Unidos/2004). Dirección: Richard Linklater. Con Ethan Hawke y Julie Delpy. Guión: Richard Linklater, Julie Delpy y Ethan Hawke.


Compartioendo algunas críticas de la peli:

(FILMAFFINITY)"Un reencuentro apasionante. (...) Es una de las mejores comedias producidas por el cine de EEUU en la última década."
(M. Torreiro: Diario El País)"Un relato deliciosamente romántico que se sustenta sobre el estado de gracia de sus dos protagonistas"
(Alberto Bermejo: Diario El Mundo)"Pequeña joya, una punzada de romanticismo, ilusiones pendientes y aprobadas, pérdida de la inocencia, humor y miradas cortadas al ritmo de Nina Simone."
(Bárbara Escamilla: Cinemanía)"Para espectadores dispuestos a gozar de un espectáculo inteligente."

Kiss


Clickeá:

miércoles 30 de abril de 2008

De la tierra al cielo

Rayuela, por siempre un recuerdo de felicidad: una voz, un perfume, un velador en mano, como una antorcha encendida, iluminando desde lo alto la penumbra del cuarto.
"¿Encontraría a la Maga? Tantas veces me había bastado asomarme, viniendo por la rue de Seine, al arco que da al Quai de Conti, y apenas la luz de ceniza y olivo que flota sobre el río me dejaba distinguirlas formas, ya su silueta delgada se inscribía en el Pont des Arts, a veces andando de un lado a otro, a veces detenida en el pretil de hierro, inclinada sobre el agua. Y era tan natural cruzar la calle, subir los peldaños del puente, entrar en su delgada cintura y acercarme a la Maga que sonreía sin sorpresa, convencida como yo de que un encuentro casual era lo menos casual en nuestras vidas, y que la gente que se da cites precisas es la misma que necesita papelrayado pare escribirse o que aprieta desde abajo el tubo de dentífrico.
Pero ella no estaría ahora en el puente. Su fina cara de translúcida piel se asomaría a viejos portales en el ghetto del Marais, quizá estuviera charlando con una vendedora de papas fritas o comiendo una salchicha caliente en el boulevard de Sebastopol. De todas maneras subí hasta el puente, y la Maga no estaba. Ahora la Maga no estaba en mi camino, y aunque conocíamos nuestros domicilios, cada hueco de nuestras dos habitaciones de falsos estudiantes en París, cada tarjeta postal abriendo una ventanita Braque o Ghirlandaio o Max Ernst contra las molduras baratas y los papeles chillones, aun así no nos buscaríamos en nuestras casas. Preferíamos encontrarnos en el puente, en la terraza de un café, en un cine-club o agachados junto a un gato en cualquier patio del barrio latino. Andábamos sin buscarnos pero sabiendo que andábamos para encontrarnos. Oh Maga, en cada mujer parecida a vos se agolpaba como un silencio ensordecedor, una pausa filosa y cristalina que acababa por derrumbarse tristemente, como un paraguas mojado que se cierra..."

http://www.youtube.com/watch?v=UvQOzyVW5JQ
http://www.youtube.com/watch?v=JDfYG0BIsjA&feature=related
http://www.youtube.com/watch?v=kPzbOXY1A1w&NR=1
http://toplibros.es/videos/cortazar-leyendo-el-perseguidor

lunes 28 de abril de 2008

Menos mal que hay gente inteligente 2

BBC Mundo - 24.4.2008 20:22
Aeronáutica para de buscar a cura
La Fuerza Aérea de Brasil suspende búsqueda del cura católico que volaba con globos. Familia contrata avión.
La Fuerza Aérea Brasileña suspendió la búsqueda del sacerdote católico Adelir de Carli, quien se encuentra perdido desde el domingo.
El sacerdote brasileño intentó romper un récord de vuelo sostenido con un millar de globos festivos, pero fue arrastrado mar adentro por fuertes vientos.
Los familiares del religioso contrataron una avioneta particular para continuar la búsqueda.
En la tarea también apoyan dos navíos y un helicóptero de la Marina de Guerra brasileña.
En tierra, siguen buscando al padre católico bomberos de Paraná y Santa Catarina.
Sin rastro. El religioso llevaba teléfono celular, pero a las ocho horas de su despegue, tuvo problemas para comunicarse. También llevaba un dispositivo localizador GPS, pero aparentemente no sabía como usarlo.

Pregunto: ¿ya que compraron tantos globos, no podrían haber destinado dos minutos a explicarle el funcionamiento de los dos aparatos de los que dependía su supervivencia? Parece que los que lo rodeaban también eran muy vivos...

jueves 24 de abril de 2008

Musica para tus oídos


Te voy a mostrar


Artista: Julieta Venegas
Album: Limón y Sal

La verdad, queria que me miraras y que a través de el rio de gente adivinaras que era para ti, que a traves de todo me reconocieras. La verdad, queria que detuvieras todo lo demás por algo que viste igual que yo, al verte supe que algo en tu mirada me estaba llamando.Ven te voy a mostrar porque la vida nos puso en el mismo camino, ven te voy a mostrar porque estoy convencida que eres mio, ven te voy a mostrar porque la vida nos puso en el mismo camino, ven te voy a mostrar porque estoy convencida que eres mio. Convencida que soy la mujer para ti, no me dejes ir... La verdad, yo no buscaba nada pero te encontre,creia haber visto todo pero juro que al verte supeque algo en mi siempre te estuvo esperando.ven te voy a mostrar porque la vida nos puso en el mismo camino,ven te voy a mostrar porque estoy convencida que eres mio, ven te voy a mostrar porque la vida nos puso en el mismo camino, ven te voy a mostrar porque estoy convencida que eres mio. Convencida que soy la mujer para ti, no me dejes ir...soy para ti, lo se, lo supe desde la primera vez, quedate conmigo y ven, ¿como te puedo hacer feliz? ven te voy a mostrar, porque la vida nos puso en el mismo camino, ven te voy a mostrar porque estoy convencida que eres mio, ven te voy a mostrar porque la vida nos puso en el mismo caminoven te voy a mostrar porque estoy convencida que eres mio. convencida que soy la mujer para ti, no me dejes ir...

Cliqueá: http://www.youtube.com/watch?v=l6XtDFfKMcE&feature=related

miércoles 23 de abril de 2008

Amanecer del miércoles



martes 22 de abril de 2008

Menos mal que hay gente inteligente

REUTERS
En BrasilUn cura remontó vuelo con 1.000 globos, y se perdióTras oficiar una misa, el sacerdote católico Antonio de Carli se lanzó a romper un récord de vuelo al tomar altura impulsado por 1.000 globos de fiesta, en el estado brasileño de Paraná. Pero tras elevarse, el religioso desapareció y es intensamente buscado por la aviones y barcos militares.

(Reuters) Un sacerdote católico brasileño que se perdió en el mar cuando trataba de batir un récord de vuelo con mil globos de fiesta era buscado hoy por aviones y barcos militares.
Se trata de Adelir Antonio de Carli, de 42 años, quien partió el domingo por la mañana colgado a los globos desde la ciudad de Paranaguá, en el estado de Paraná, después de oficiar una misa.
"Creemos que todavía está vivo, hay muchas islas en la región", aunque "la corriente (en el mar) es muy fuerte", dijo Joao dos Santos Junior, subcomandante del Cuerpo de Bomberos de Sao Francisco do Sul, en el vecino estado de Santa Catarina.
Según dos Santos, el sacerdote habría derivado hacia las poblaciones costeras de Penha y Picarra, aún más al sur de Sao Francisco do Sul, informó el diario español El País.
De Carli pretendía dirigirse hacia el oeste de Paraná, tierra adentro, y marcar un récord de permanencia en el aire sostenido por globos de fiesta multicolores inflados con helio, pero el viento lo alejó hacia el sur, mar adentro.
El sacerdote es responsable de la Pastoral de Carreteras en Paranaguá, que ayuda a los camioneros, y también quería recopilar fondos para sus obras.
El último contacto con De Carli fue el domingo, unas siete horas después de su partida, dijo Denise Gallas, coordinadora de la Pastoral de Carreteras de Paranaguá.
Dos aviones del Ejército y la policía, así como varios barcos de la Marina, intensificaron hoy la búsqueda de Carli, un aficionado de los vuelos con globos de fiesta, dijo el subcomandante de bomberos.
Efectivos de la marina, bomberos y pescadores participan en las tareas y recorren la costa, donde se encontraron muchos globos, agregó.
Antes de su intento por superar el récord de 19 horas de permanencia en el aire con esa modalidad, que tiene un estadounidense, el sacerdote realizó una prueba en enero.
En ese momento, partió de Ampére, en Paraná, y llegó a territorio argentino tras 4 horas y 15 minutos de vuelo.

jueves 17 de abril de 2008

Lo que vendrá

Estoy frente a una ventana que es casi un mirador: frente a mí, el barrio de Colegiales, sumido en la bruma espesa que ahoga a Buenos Aires. Tengo en mis manos un libro, "Escribir" de Marguerite Durás, una pequeña y deliciosa obra en la que la escritora reflexiona sobre el hecho mismo de escribir. Transcribo un fragmento que me gustó particularmente: "Escribir. No puedo. Nadie puede. Hay que decirlo: no se puede. Y se escribe. Lo desconocido que uno lleva en sí mismo: escribir. Eso es lo que se consigue. Eso o nada. Se puede hablar de un mal de escribir. No es sencillo lo que intento decir, pero creo que es algo en lo que podemos coincidir, camaradas de todo el mundo. Hay una locura de escribir que existe en sí misma, una locura furiosa, pero no se está loco debido a esa locura de escribir, al contrario. La escritura es lo desconocido. Antes de escribir no sabemos nada de lo que vamos a escribir. Y con total lucidez. Es lo desconocido de sí, de la cabeza, del cuerpo. Escribir no es ni siquiera una reflexión, es una especie de facultad que se posee, que aparece y avanza, invisible, dotada de pensamiento, de cólera y que, a veces, por propio quehacer, pone en riesgo la vida. Si se supiera algo de lo que se va a escribir, antes de hacerlo, nadie escribiría. No valdría la pena. Escribir es intentar saber qué escribiríamos si escribiésemos. Sólo lo sabemos después, antes, es la cuestión más peligrosa que podemos plantearnos. Pero también es la más habitual. La escritura: la escritura llega como el viento, está desnuda, es la tinta, es lo escrito".

Pienso: también ocurre en la vida. No podemos adelantarnos a lo que no pasó. No podemos pretender adivinar, proyectar lo que no está escrito. La vida se ejerce. Si se supiera lo que se va a vivir ----como opina Durás de la escritura-- nadie viviría. No valdría la pena. Vivir es intentar saber cómo viviríamos si viviésemos. Es lo desconocido. La gracia reside en ese descubrimiento: su forma, su color, su lógica, su perfume. Si nos permitiésemos sentir sin exigencias, seguramente, tendríamos menos miedo. No se trata de cumplir a rajatabla con ningún programa establecido. Si no de entregarse, quizás, a la caricia del viento.


lunes 7 de abril de 2008

Todo es posible


Estaba una de estas noches sin decidirme a salir cuando mi amiga Luli me anunció del otro lado lado del tubo que daban Nothing Hill en un canal de cable. Como recordaba poco de aquella película (la vi en cine, en el 99) y ciertamente no tenía nada mejor que hacer, cedí a la tentación de taparme hasta el cuello con un acolchado de plumas, acomodar estrategicamente unos bocaditos salados sobre una bandeja --al alcance de mi mano, claro-- y creer en la utopía de que los amores imposibles pueden volverse viables de un momento para el otro. El cine nos invita a soñar --de eso se trata, ¿o no?-- y la vida me ha demostrado que el escepticismo extremo es muy poco realista, sobre todo cuando hablamos de amor.

La peli --una comedia que cosechó excelentes críticas, en su momento-- arranca con el encuentro algo accidentado entre William Thacker (Hugh Grant), dueño de una librería turística en medio del barrio londinense al que hace referencia el título, y Anna Scott: Julia Roberts encarnando a la actriz más famosa del mundo (personaje que recuerda bastante a lo que en realidad ella es).

¿Qué tienen en común esos dos personajes? A primera vista, muy poco. Las posibilidades de que se encuentren, se registren y finalmente se enamoren parecerían remotas, y sin embargo...en la pantalla el encuentro se hace realidad. Es que detrás de la fama de la que exteriormente ella parece gozar, se esconde una mujer que sufre el acoso mediático y la soledad a la que la confinó el más rotundo de los "éxitos". Porque detrás de la torpeza de Grant, y de todas sus desgracias domésticas --incluyendo a Skip, el tipo con el que comparte el alguiler de su casa y que reúne todos los vicios y la roña circundante en un mismo cuerpo--, hay un buen chico esperando que alguien pueda ver más allá de la mediocridad aparente para creer en él.

Habrá obstáculos de todo calibre, familiares y amigos de él por doquier haciéndole pasar el ridículo, hasta que, con ellos, los espectadores hemos perdido toda esperanza, y estamos casi convencidos de que los planetas jamás podrán a chocar...Es en ese momento que Anna se aparece en la librería, exhausta, como nosotros, sin tacos ni maquillaje, para decirle, que ella es, solo "una chica, delante de un chico, pidiéndole que la ame". Just a girl...
Todas podríamos llegar a ser o habremos sido Anna alguna vez, liberándonos del orgullo como de un saco viejo para dejar al descubierto nuestra vulnerabilidad, nuestra sencillez. Todos alguna vez podríamos llegar a sentirnos Grant: difícilmente seamos tan grandiosos como quisiéramos ser. De un lado y del otro, las apariencias engañan, son demasiadas y nos condenan a la soledad. Detrás de bambalinas, todos estamos buscando amor.

viernes 4 de abril de 2008

Loca (por los zapatos)

Hoy voy con éstos...


Lo admito: un buen par de zapatos me pierden, y eso que no me considero esencialmente una chica frívola. Cierta vez, alguien llegó a recriminarme a los gritos el hecho de tener tantas cajas de zapatos en el ropero (y eso que no había visto las que guardaba debajo de la cama…) Me consuela, al menos, saber que no soy la única: la obsesión de las mujeres por los zapatos parece estar bastante extendida.


Entre las celebrities, Jennifer López tiene más de 200 pares de zapatos que apenas se pone en más de dos ocasiones y ha lanzado su propia línea de calzado. Keira Knightley los compra, aunque no sean de su talla, sólo porque le parecen bonitos, mientras que Victoria Beckham posee una cuidadísima colección donde destacan modelos de Chanel, Gucci y Manolo Blahnik. No podemos olvidarnos de la obsesión de Imelda Marcos, mujer del ex presidente filipino Fernandino Marcos, que, con ayuda de los fondos del Estado, consiguió reunir más de 3.000 pares de zapatos de Gucci, Prada, Dior, Chanel y Ferragano, entre otros, con los que hace cinco años abrió un museo para poder mostrarlos. Y es que hay muy pocas cosas que entusiasmen tanto a las mujeres como un par de zapatos nuevos. Algunos, como los de Manolo Blahnik o Jimmy Choo son, a su vez, diseños de culto: Cameron Diaz no se los quitó de los pies durante toda la cinta En sus zapatos, y en la recientemente estrenada Stardust el collar que lleva Claire Dunst da forma al zapato de edición limitada creado especialmente para la ocasión con cadena y colgante extraíbles.


En un capítulo de Sex and the City, Carrie Bradshaw (Sarah Jessica Parker) se deshace de placer frente a la vidriera de una zapateria, cuando se topa con los zapatos de sus sueños. «Los quiero», se dice, aunque sabe que aún está lejos del día en que cobrará el sueldo. Es así que cada mañana pasa ante el local sólo para verlos, y hasta les habla en voz alta, frente a la mirada atónita de quienes pasan a su lado: “Mis amores, espérenme, ya vendré por ustedes.” Aun sabiendo que el precio equivalía al sueldo de una familia completa, a Carrie le pesa más la tentación, y, con un fajo de euros en mano, finalmente se decide a buscarlos.


Hay algo completamente malsano en gastarse un montón de dinero (o el poco que uno tenga) en esos pedazos de terciopelo y cuero que, además, destrozan los pies (algunos podrían usarse tranquilamente como implementos de tortura), y sin embargo… nos sentimos diosas cuando nos montamos en ese par de tacos altísimos...

miércoles 2 de abril de 2008

¿Vamos a París?


Entre las ciudades que conozco, ninguna compite con el encanto de París:
http://framboise78.free.fr/Paris.htm

(si cliqueas la flecha derecha que aparece en pantalla, podemos pasear...)

martes 1 de abril de 2008


"Las cosas son de quien las desea"

Dashiell Hammett

sábado 29 de marzo de 2008

Solos y solas


Me impactó recientemente la lectura de un libro que circula ya hace tiempo por el mundo, y ha generado todo tipo de debates y reacciones: "El amor líquido" (Fondo de Cultura Económica, 2003), de Zygmunt Bauman. Imagino que me impactó aún más, porque a la lucidez de las certeras reflexiones del autor asocié algunas experiencias recientes, en mi calidad de mujer separada.
La libertad tiene sus ventajas, eso es casi una obviedad, pero deja fuera de campo ese sentimiento seguridad y pertenencia afectiva que acompaña la experiencia de una pareja estable.
Dice Zygmunt que la ligereza de los vínculos es propia de estos tiempos, en este ensayo que no puede dejar de leerse, si se pretende entender algunas de las cualidades básicas de nuestra era, en lo que tiene que ver con las relaciones humanas.

"El amor"... se propone desentrañar, registrar y comprender las causas profundas de esa extraña fragilidad de los vínculos humanos que parece imponerse últimamente, el sentimiento de inseguridad que, a la larga, esa fragilidad inspira, y los deseos conflictivos y a menudo contradictorios que despierta, en esa calesita de impulsos que lleva a estrechar los lazos, pero manteniéndolos al mismo tiempo "flojos" para poder desanudarlos a tiempo.

Hay cantidad de gente --se trata de un fenómeno universal, hay que decirlo-- que "se relaciona" pero no se compromete, temerosa de perder esa libertad que les impida seguir, valga la paradoja, relacionándose. Parecen desarrollar así, una curiosa destreza: la de iniciar y terminar velozmente las relaciones que van estableciendo, sólo para recomenzar, una y otra vez, desde el principio. Nada parecido a ese sentido de trascendencia y permanencia con que solemos asociar al verdadero amor: en los tiempos que corren se minimizan los riesgos, y consecuentemente, parecen quedar muy acotadas las posibilidades de perdurabilidad o trascendencia de las relaciones.
Es que el amor, lo sabemos, siempre es un riesgo: nos acerca a la felicidad más plena, pero también conlleva elpeligro de la pérdida, el dolor, la derrota. Y los hombres modernos pretenden minimizar los riegos en una ecuación casi comercial que sacrifica el vínculo duradero en favor del placer momentáneo.
Las relaciones fugaces tienen más que ver con la lógica del consumo: el deseo se satisface rápidamente y sin demasiado preámbulos, para dejar, antes o depués, nuevamente el vacío latente, en un circuito efímero y repetido hasta el cansancio.
Alguien definió como "relaciones de bolsillo" a los vínculos instantáneos y descartables. Breves y eficaces --acaso porque duran poco-- que no demandan de los amantes mayores esfuerzos ni compromisos económicos, familiares, ni afectivos. El anhelo de pertenencia a un otro dura lo justo como para no coartar el impulso de libertad, quizás algo sobrevalorado en tiempos de individualismo.
El sexo, en este marco, parece evocar la ilusión de una unión completa, una fusión auténtica, pero es solo la ilusión, que evita el esfuerzo de una unión perdurable, necesariamente más trabajosa. ¿Será más cómoda para muchos, esta moda que se impone y no comparto?.
La vida vaciada de afecto --y el afecto también es responsabilidad-- me parece mucho más peligrosa que la posibilidad del sufrimiento amoroso.

viernes 28 de marzo de 2008

¿Para qué sirve leer?



Leer ficciones sirve para dilatarse, para ensancharse, para darnos experiencias que jamás tendremos, para ampliar nuestra vida y para hacernos creer que esa existencia efímera que es la nuestra se prolonga vicariamente y a cada instante en otros individuos y en otras situaciones.


Leer sirve para frenar la muerte y para contener el miedo, esas insidiosas amenazas que están siempre presentes. Quien ha leído, quien ha frecuentado novelas y vidas, narraciones y avatares de otros, ha conseguido burlar esa existencia breve que el azar le da, porque un minuto de su vida es varios y distantes, multiplicados y distintos. Ha dialogado con muertos y con vivos, con seres reales y con caracteres imaginados, ha conversado con contemporáneos y con antepasados, sin que barreras temporales ni espaciales le detengan.


Quien ha leído ha emprendido viajes para los que no hay fronteras ni nacionalidad ni lenguas, visitando un mundo posible que es más ancho y más secreto que el que le rodea efectivamente, porque ese mundo de ficción es populoso y alberga todos los mundos y quimeras que lo preceden.


Justo Serna.

jueves 27 de marzo de 2008

La literatura como refugio



La Argentina está en llamas, y la televisión transmite el discurso de la presidente, Cristina Kirchner y las réplicas a sus palabras de los agricultores que cortan las rutas de distintas entradas claves para el abastecimiento local. Como música de fondo, el sonido metálico de las cacerolas, en las calles de Buenos Aires. Por suerte me queda la lectura, pienso, y me sumerjo en el universo de Amigas mías (Premio Emecé 2002), novela de la escritora Angela Pradelli *. No es evasión, apenas la necesidad de encontrar refugio entre seres --los de la ficción-- aparentemente más amables, aunque no menos conflictuados.


“Una excelente novela con una estructura más que hábil, personajes creíbles y un lenguaje cuidado, adecuado y necesario, que se mantiene durante todo el desarrollo”., dijo de este libro otra escritora, Angélica Gorodischer.


“En la ambigua alegría, la tristeza acecha en el umbral. Contamina los gestos cotidianos, los menudos sucesos, la lenta agonía de la vida y de la muerte. Entonces surge la salvación por el humor, la delicada piedad del humor que ilumina una prosa estricta y esperanzada. Una espléndida indagación del alma femenina”, opinó Isidoro Blaisten.


Pablo de Santis, uno de los más notables escritores argentinos de la nueva generación, pensó, por su parte: “Hay dos clases de novelas fragmentarias: las que buscan deshacer la experiencia en un montón de astillas y las que intentan mostrar a través de esos fragmentos la aspiración a una unidad perdida. Amigas mías pertenece a esta última clase; rastrea esos instantes que constituyen la clave escondida de la vida de cada uno. Lo que es verdadero siempre es secreto. La escritura de Amigas mías busca llegar a la belleza a través de la verdad, y es eso lo que da intensidad a cada una de sus páginas”.


Personalmente me cautiva, de este libro, cierto clima de íntima nostalgia que acompaña los acontecimientos que se narran. Me recúerda, por momentos a esa pequeña maravilla que es El lugar del padre, de la misma autora. El aliento del pasado llega hasta al presente de la narración e inunda esas páginas de cierto dejo de tristeza, siempre sutil, discreto, necesario y preciso, para recordarnos cosas importantes que, ya se sabe, nunca son las urgentes.


* Ángela Pradelli nació en Buenos Aires en 1959. Es narradora, poeta y profesora en Letras. Da clases de Literatura en el nivel Polimodal y coordina talleres de escritura. Publicó Las cosas ocultas (ediciones del dock 1996), Amigas mías (Premio Emecé, 2002), Turdera (Emecé, 2003) y El lugar del padre (Premio Clarín de Novela, Alfaguara, 2005). Fue finalista al Premio Casa de las Américas en poesía y tiene premios y publicaciones en el país y en el extranjero. En 2004 ganó la beca del Programa Internacional de Intercambio de Artistas, Técnicos y Profesionales de la Cultura, otorgada por la Secretaría de Cultura de la Nación por la cual hizo una residencia en el Atlantic Center for the Arts, Florida, Estados Unidos. En el 2005 ganó la Beca Nacional para Escritores otorgada por el Fondo Nacional de las Artes y en el mismo año la Asociación de Entidades Periodísticas Argentinas, ADEPA, distinguió con una Mención Especial sus artículos sobre educación y lenguaje publicados en la columna de Opinión del diario Clarín.

martes 25 de marzo de 2008

Gemela de Angelina, je

domingo 23 de marzo de 2008

Vida, se vende



Un tipo llamado Ian Usher vende su vida. Sí, leyeron bien. El buen hombre --tiene una indisimulable cara de psicótico, hay que decirlo-- es un multimillonario australiano que, harto de su propia vida, decidió poner en venta, desde su casa, sus autos y sus motos, hasta las relaciones con sus amigos, y y sus contactos profesionales, tras divorciarse. Vende su trabajo, además, como parte del paquete. Sus mascotas. Su ropa, zapatos y demás pertenencias. Los muebles, la computadora, las sábanas, los electrodomésticos, etc, etc, etc. Lo que el desea, es cargar su trajeta de crédito con todo el dinero y partir con lo puesto sin rumbo fijo. "¿Porqué creen que me separé? ¡Porque está totalmente loco! ", opinó su mujer cuado la consultaron sobre la ocurrencia de su ex esposo. Más información en alife4sale.com

viernes 21 de marzo de 2008

Falsedad


"Se puede engañar a todos poco tiempo, se puede engañar a algunos todo el tiempo, pero no se puede engañar a todos todo el tiempo."

John Fitzgerald Kennedy (1917-1963) Político estadounidense.

martes 18 de marzo de 2008

Clara fortaleza


Ayer vi, enla primera emisión del ciclo "Chiche en Vivo", la entrevista que Gelblung le hizo a Clara Rojas, la política clombiana que fue secuestrada por la guerrilla junto a Ingrid Betancourt --integraban la fórmula presidencial-- y pasó seis años en la selva colombiana como rehen de las Farc.

Además de soportar, el aislamiento y las durísimas condiciones a las que estuvo sometida durante dos mil días, Clara tuvo un hijo en cautiverio, producto de una relación consentida con un guerrillero. Emanuel, el chico del que fue separado pocos meses despues del nacimiento y le fue entregado tras su liberación, el pasado 10 de enero, nació como producto de una cesárea que ella misma definió como "traumática" por un joven que le advirtió que ni siquiera era médico, y que en el proceso llegó a quebrarle al bebé el brazo izquierdo, por lo que el chico perdió parcialmente la movilidad. Ella, por su parte, estuvo postrada durante cuarenta días.

Me impactó fuertemente ver a esa mujer que volvió del infierno. Le robaron la libertad, sufrió todo tipo de humillaciones --contó que llegó a estar un mes encadenada a un árbol, tras intentar escapar en una oportunidad--, retrocedió a un estadío de vida más propio de los animales que de los humanos, y sin embargo...se mostraba entera. Lúcida, quiero decir. En paz consigo misma. Dueña de un discurso coherente y de una fortaleza notable, la que otros perdemos, a menudo, por cosas mucho menos trascendentes.

Ultimas palabras, antes de morir






Las últimas palabras que alguien pronuncia antes de morir, no son una cuestión menor. ¿O sí? Lo cierto es que, con justicia o no, suele atribuírseles un valor superlativo, a tal punto que las de algunas personalidades célebres de la Historia han quedado selladas a sus destinos como cierre de sus historias de vida.




Con la idea de recopilar esos testimonios , el médico alemán Hans Halter publicó un curioso libro que reúne las últimas palabras expresadas en el lecho de muerte por más de 150 personalidades conocidas, como el primer ministro británico Winston Churchill, que se despidió con un "es todo tan aburrido".




Halter, que como médico empleado en un hospital ha acompañado a muchos pacientes en sus últimos minutos de vida, asegura que mucha gente es capaz de resumir toda su existencia en su frase de despedida de este mundo.




Ese es el caso del escritor Oscar Wilde, un derrochador que siempre vivió rodeado de lujo y que en el lecho de muerte en un hotel parisino sorbía champán de una copa rodeado de sus amigos mas fieles: "Muero como he vivido --dijo-- por encima de mis posibilidades".



La actriz Marlene Dietrich dijo al amigo que le acompañaba en el dormitorio de su lujosa vivienda en París: "Lo quisimos todo y lo conseguimos ¿no es verdad?".




La obra de Halter se titula "Ya he cumplido mi misión aquí", última frase que se atribuye al genio de la ciencia Albert Einstein, y, entre las citas, figura la serena confirmación de John Lennon, "me han dado", poco antes de morir víctima de los disparos de un enajenado.




Otros se despidieron incluso con frases románticas de amor, como la leyenda del reggae Bob Marley, que dijo, tras recibir sin éxito tratamiento en una clínica alemana contra el cáncer: "No llores, a mí me va a ir mejor y prepararé para ti un lugar en el paraíso celestial", mientras le tomaba la mano su compañera Cindy.




Dylan Thomas se dirigió a su amante, justo antes de entrar en el coma que le causaría la muerte cinco días después, con una fase inolvidable: "Me he bebido 18 vasos de wisky puro. Creo que es todo un récord".

miércoles 12 de marzo de 2008

A mimarse que se acaba el mundo




El "achuchón", un nombre que suena bien latino y trae reminiscencias de mimos, besos y apretujones, es aquel con que los sajones bautizaron a un nuevo tipo de fiestas que promueven el afecto "sano y limpio". Es decir, sin sexo, en castellano básico. Lejos del flower power, aunque las Fiestas del Achuchón se hayan originado en Estados Unidos, la castidad y los mimos sin sexo son la regla en estos encuentros pagos del Terccer Milenio que acaban de llegar a Bruselas, según informa el diario El Mundo de España.
La capital belga acaba de sumarse a un nuevo concepto de entretenimiento que comienza a extenderse por Europa llamado Cuddle Party (Fiesta achuchón), una reunión donde los participantes pagan por dar y recibir muestras de afecto, que en ningún momento deben pasarse de la raya.
Importada, cómo no, del otro lado del Atlántico, donde disfruta de gran éxito en ciudades como Nueva York o Los Ángeles, la reunión parte de la idea de que, en una sociedad cada vez más fría e individualista, muchas personas no reciben el nivel necesario de cariño, según Anne-Laure Kokkinos, terapeuta y organizadora del evento en Bruselas.
Para resolver esa situación se plantean estos encuentros, ya habituales en Amsterdam y Berlín, donde un grupo de adultos, en el caso de Bruselas un máximo de 18, se reúnen para "explorar la comunicación y el afecto", sin permitir que la situación degenere en actitudes o comportamientos sexuales.
Previo pago de 15 euros, los participantes pueden, durante las aproximadamente dos horas y media que dura una sesión, acariciar, abrazar, mimar, hacerse masajes y dejarse querer por perfectos extraños, sin sentirse fuera de lugar.
"Se trata de reconciliarse con el cuerpo de uno mismo, para después volver a aprender a tocar a los otros, como lo hacen de manera natural los niños y los animales", explica esta mujer, quien descubrió esta "terapia" en Amsterdam hace un año.
Las expresiones de cariño son "cada vez más necesarias aquí, al igual que en Estados Unidos, donde se ha producido una vuelta al puritanismo", indicó su organizadora.

No todo está permitido en las Cuddle Parties, que tienen sus propias reglas, empezando por la vestimenta, que debe consistir en un pijama no atrevido sino cómodo, y que no debe quitarse bajo ningún concepto, precisa la nota que recibe el participante al inscribirse en una sesión.
"Una Cuddle Party no es un club de encuentros ni una nueva manera acelerada de ligar", advierte la invitación, que incluye el listado de normas e informa de que durante la sesión los asistentes que se sientan incómodos pueden comunicarlo a dos personas encargadas de velar porque todo funcione correctamente.
Las caricias y los besos están permitidos, pero se debe pedir siempre permiso antes de darlos y la respuesta a ellos debe ser clara: un sí o un no, y en caso de duda, una negativa.
Los participantes pueden llegar acompañados de una almohada o un peluche, jamás pueden presentarse con bebidas alcohólicas y están obligados a respetar estrictas condiciones de higiene.
"El llanto y las risas nerviosas serán bien recibidos, e incluso incentivados", según las reglas.
A quienes tengan pareja se les pide que antes de la reunión "comuniquen y establezcan las barreras y acuerdos" que quieran aplicar, y que no los renegocien durante el encuentro.
Uno de los asistentes a la primera reunión celebrada en Bruselas hace unos meses, Christophe Savo, explicó que en el encuentro, que resultó "muy distendido", había más o menos el mismo número de mujeres que de hombres, cuya edad variaba entre los 25 y los 55 años.
"Fui a la fiesta por curiosidad, me hablaron de ella y me pareció algo tan extraño que tuve que conocerlo personalmente", indicó este participante, quien calificó la experiencia de "interesante y agradable" y aseguró que está deseando repetirla. ¿La importamos?
(Agradecimiento a mis amigas de Artemisa Noticias)

lunes 10 de marzo de 2008

Recordando a Bukowski

La carne cubre el hueso

y dentro le ponen un cerebro

y a veces un alma,

y las mujeres arrojan jarrones contra las paredes

y los hombres beben demasiado

y nadie encuentra al otro pero siguen buscando, de cama en cama.

La carne cubre el hueso y la carne busca algo más que carne.

No hay ninguna`posibilidad: estamos todos atrapados por un destino singular.

Nadie encuentra jamás al otro.

Los tugurios se llenan,

los vertederos se llenan,

los manicomios se llenan,

los hospitales se llenan,
las tumbas se llenan.

Nada más se llena.

Charles Bukowski